Archivo del 26 de Abril de 2009
Ismael, el actor favorito de “Cambio de clase”
Desde su segunda temporada, Ismael forma parte del elenco de Cambio de clase, una de las serie de producción local de Disney Channel. Acaba de terminar la grabación de la Banda Sonora Original de la serie, que se ha puesto a la venta en nuestro país el pasado 14 de abril. Fue en 2007 cuando este barcelonés de 20 años fue seleccionado para interpretar un papel protagonista de esta serie.
Poco después, participó en la Banda Sonora Original de la película Snow Buddies. Sus colaboraciones en Disney Channel han sido numerosas. Ha ejercido de conductor del espacio DISNEY 365, haciendo un reportaje sobre el musical High School Musical on stage. Su voz también se ha incluido en dos temas que forman parte del disco de Camp Rock, la película del año en Disney Channel.
Ismael empezó en el mundo de la música a la edad de 8 años, cuando subió a un escenario por primera vez. Comenzó a recibir clases de canto tras ganar un concurso y, a partir de ahí, su hobbie pasó a formar parte de su vida. A los 10 años, participó en el programa “Tu Gran Día” de TVE y un año más tarde, en “Menudas Estrellas” de Antena 3, donde llegó a las semifinales del concurso.
Tras centrarse en sus estudios académicos y musicales, a los 16 años fue amadrinado por Marta Sánchez en el espacio de Televisión Española, “Gente de Primera”. Al finalizar el programa, comenzó a tocar con su banda por toda Cataluña, recorriendo muchísimos escenarios que le aportaron una sólida experiencia para el futuro.
Meses después, se presentó al casting de “Operación Triunfo 2006” y fue seleccionado entre 22.000 personas. Ismael estuvo en la Academia durante más de cien días, aprendiendo de grandes profesionales como Patricia Krauss, Manu Guix o Kike Santander. Gracias a esta oportunidad, grabó junto a sus compañeros el álbum “Adelante”, que le permitió hacer una gira de conciertos multitudinarios por toda España.
Cómplice, Anke de Vries
El padre de Marcelle arrastra una existencia humillante. Lleva media vida cargando con una culpa de la que es inocente. Pasó 9 años en la cárcel por confesar un crimen que nunca cometió.
En cuanto se hace mayor, su hija Marcelle se ve obligada a devolver la dignidad a su padre. Regresa al lugar de donde tuvieron que huir, ella y toda su familia. Cargada de valor se enfrentará a aquellas personas que provocaron la resignación de su padre. En el escenario del crimen decide investigar a todos los habitantes del pueblo para llegar al final del asunto. Muy pocas personas están dispuestas a ayudarle. Marcelle es fuerte, luchadora, vital: sabe lo que quiere. Reclama la dignidad de su padre que ha sido destrozada por su condición de ex presidiario.
Una historia estremecedora. Llena de intriga y de sorpresas pero también llena de ternura. Marcelle es un ejemplo claro de espíritu luchador, inconformista. Con un objetivo claro, por la propia dignidad de su familia, se enfrentará a la hipocresía y a la injusticia de un grupo de personas que han querido olvidar su propia historia para no sentirse culpables.
La novela es ligera y además tiene un lenguaje claro que te hará pasar un buen rato. El final es inesperado y también es de las que te lees de un tirón, porque no puedes cerrar el libro por la intriga. Al terminar, probablemente te de pena que haya terminado pero, desde luego te habrá merecido la pena leerla. ¡Te la recomiendo!















