Archivo del 10 de Enero de 2010
Que 15 años no son nada!
El Páramo, ese bar que, no sé por qué, cada vez que entro me recuerda al garito de “Abierto hasta el Amanecer” sonando el After Dark de Tito & Tarantula, cumple 15 años. Hace 15 añazos, ahí es nada, en mitad de los 90, cuando las Spice Girls y los Backstreet Boys aparecían desbordando las radiofórmulas, unos chalados apuestan por el rock and roll con denominación de origen. No había mejor manera para agradecérselo, que acompañarles en tan merecida celebración. Y como el Páramo es mítico, pero no enorme, la fiesta se vino a las tablas de la Sala Oasis.
Un cartel de rechupete, y un desfile de músicos de quitarse el sombrero, en una velada conducida por Paco Fraguas y Jorge Asín, “oregoneses” de pro, y que comenzó de modo muy exótico, con los sonidos iraníes de Baaran rompiendo el hielo. A continuación, Etayo Band una banda formada para tan insigne ocasión, con una sorprendente y sensual voz femenina y una performance con una bailarina contorsionista (vaya, porque yo ni loco me puedo doblar así) tras la sombra en una tela blanca…¡lo que se dice un regalo para los sentidos!. Llegó el turno de Gonzalo Alonso, ex-Días de Vino y Rosas, con ese temazo que se llama Vuelo 76480, que da un gustito poder escuchar en directo de vez en cuando…el que tuvo retuvo, y Gonzalo Alonso es grande, o yo poco objetivo. Nerea Nekan fue la siguiente sorpresa de la noche, de nuevo una voz femenina, pero esta vez más rockera, muy personal, y con una gran presencia sobre el escenario.
Los Enfermos Mentales salieron para dejar el escenario de Oasis tiritando. 20 años y no han perdido ni una pizca de actitud y gamberrismo. Hay regresos que se agraceden y mucho, y este es uno de ellos, con el añadido de que éste ha venido con trabajo discográfico bajo el brazo, el primero y único, ya que en la época no pasaron por el estudio de grabación.
Silvia Sola no se prodiga en exceso por los escenarios, así que cualquier oportunidad que se tenga para verla es digna de ser aprovechada. Se mueve como nadie tras su guitarra y una voz llena de matices, de esas que trasmiten aun a pesar del inglés, con una banda de auténtico lujo.
El Factor Humano es otro de esos bombones de la noche, merecidísimos finalistas de la edición del Muévete del año pasado, que hacen una música seductora a más no poder, que sabe sacudirte y hacerte bailar. Consejo: una noche en New Orleans es de esos temas que paladeas hasta el final, así que no se lo pierdan.
Los Tachenko, como siempre, tremendos! Después de haber oído hace un par de meses los temas nuevos en la Lata de Bombillas, te quedas con ganas de más, pero estos tipos nunca defraudan, y una noche de amigos como la de ayer no iba a ser excepción. Calentaron la recta final del concierto, con el público entregado, para dar paso a la banda “anfitriona”, El Hombre Lento que puso en pie de guerra a los presentes con sus canciones rockeras y certeras. El trabajo de esta gente es una de las joyas entre los lanzamientos aragoneses del año pasado, así que si no lo tienen me permito otro consejo: ir al Páramo y hacerse con un ejemplar. Y si luego consiguen quitarse de la cabeza esos himnos que son Pablo Picasso y Europa, ya me darán la fórmula, porque yo aún no lo he conseguido.















