Archivo del 19 de Junio de 2010
Shantel & Bucovina Club Orkestar, Pen-de-ho y Simon Zico en los Festivales del Ebro
TEXTO Y FOTOS: Oscar Parra
Hizo frío, mucho frío. Era más propio de una tarde de octubre que de un 18 de Junio, aunque esto no fue impedimento para disfrutar de la música.
Para dar un poco de calidez al ambiente, comenzó Simón Zico mezclando temas soul, electrónica, hip hop, pop… A continuación fue Pen-de-ho quien tomó el relevo ofreciéndonos temas que abarcan el swing, drum´n´bass, funk, raggamufin, latín, groove… Y como colofón de este festival cultural, pudimos presenciar a Shantel & Bucovina Club Orkestar, que nos ofreció lo mejor de la música popular de los Balcanes fusionada con la electrónica más actual, consiguiendo un sonido único lleno de alegría que arrastraba a todos al baile y a la fiesta.

Shantel, que empezó como productor en la electrónica, se adentró en la música del Este de Europa en un viaje a Bucovina (región a los dos lados de las fronteras compartidas por Rumanía, Moldavia y Ucrania) siguiendo las raíces familiares, y le llevo a conseguir varios premios, entre ellos un BBC World Music Award.
Servicios de Emergencias preparados para San Fermín
TEXTO Y FOTOS: Eduardo Granizo
Dentro de las actividades que han reunido a los expertos de la Sociedad Española de Emergencias en Pamplona, hemos visto un simulacro en el que se ha puesto a prueba el dispositivo que cuida cada año de todo salga bien en los encierros de la ciudad durante las fiestas de su patrón San Fermín.
A las 19:00 horas todo preparado: montadas las barreras, el recorrido limpio, los corredores calentando, los pastores que llevan a las reses al punto de partida. Una breve explicación de la tradición y de lo que va a suceder. Los miembros de los servicios de emergencia: Servicio de Emergencia 112 de Navarra, DYA Navarra y Cruz Roja, esperan en sus puestos como cada mañana durante los encierros.
En esta ocasión las reses son mansas pero no dejan de tener sus riegos. Los pastores velan para mantener junta a la manada mientras, que los mozos corren delante de los astados hasta la plaza de toros.
Un tropezón ha dejado en el poste número 10 a un montón de mozos en el suelo, 14 heridos: contusiones, fracturas, alguna cornada, hemorragias, se pone en marcha todo el dispositivo, se estabiliza y traslada a los heridos. Esta vez ha sido un ejercicio, que nos deja claro que aunque sea mejor no usarlos, los servicios de emergencia están preparados para un San Fermín seguro este 2010.
Pignoise presentó Año Zero en La Casa del Loco de Zaragoza
TEXTO: Jesús Salvo FOTOS: Adrián Celma
El concierto arrancó con la canción “Todo se muere”, que provocó el estallido de la gran masa que anoche acudió a La Casa del Loco de Zaragoza. El público, ampliamente femenino vibró en un concierto en el que Álvaro Benito y los suyos tocaron principalmente los temas de su nuevo álbum Año Zero. Pero siempre queda espacio para los recuerdos, el público hizo memoria para tararear su gran clásico “Nada que perder”.
Los 40 principales agotaron sus invitaciones a las pocas horas de sacarlas a la luz, y es que el gran directo de este grupo no pasa desapercibido. Su gran tema “Me quedo en el infierno” fue tarareado por todos y cada uno de los asistentes. Sus letras alocadas que nos recuerdan lo que es ser un tipo rebelde y sin compromisos, calan en esta juventud que se identifica cada vez más con las letras sugerentes y desenfrenadas de Pignoise.
El grupo anunció además su vuelta a nuestra querida tierra para las próximas fiestas del Pilar, por lo que todos podremos volver a disfrutar de este gran grupo. Quizás nos quedáramos con ganas de más, pero eso es síntoma de que fue un gran concierto, mejor que falte a que sobre.
En definitiva, nos quedamos con Pignoise, por ese potente directo que, hace que nos guste más que el disco de estudio. Por sus letras que sacan todo lo que llevas dentro y te hacen gritar y saltar como si no existiera el mañana. Por su apariencia estética alternativa y pintoresca, que, nos guste o no, reflejan sus ganas de hacerse notar. Pignoise nos robó anoche el corazón, pero cuidado, son unos delincuentes con los sentimientos.















