¿Cuál es el mejor drone?

Además del cielo, los drones están llenando también las noticias últimamente. Desde drones militares que bombardean un objetivo, hasta drones aficionados con cámara que fastidian a los famosos, están por todas partes.

Actualmente hay un montón de drones destinados al ocio y la diversión, algunos con cámara incorporada para sacar fotos y vídeos, otros con la posibilidad de montar una GoPro. Hay algunos que pueden levantar el peso de un bebé y otros que ni siquiera vuelan.

Sea cual sea tu necesidad, hay un vehículo no tripulado para ti.

Si quieres comprarte un drone, pero no sabes por donde empezar o no sabes cual es el mejor para ti, entonces estás en el sitio correcto. Con esta completa guía pretendemos mostrarte cuales son los mejores drones a la venta, y así poder darte la capacidad de elegir uno en vez de otro.

En nuestra opinión, hay 4 factores clave que hacen de un drone un buen vehículo no tripulado, sus características, su calidad, su facilidad de uso y su precio. Estos factores son los que hemos analizado en profundidad y finalmente hemos llegado a la conclusión de que estos drones son los mejores que hay ahora en el mercado. Obviamente es solo nuestro punto de vista, hay disponibles muchísimos drones más que no están en este artículo y que también son muy buenos, todo va a depender de que uso le vayas a dar.

1. Bebop de Parrot.

Parrot ha sido una de las primeras empresas en dar el salto a los vehículos no tripulados dando a conocer su AR Drone 2.0 en el año 2010. Solo unos pocos años más tarde, vuelve con el Bebop, un drone más inteligente y con una cámara más pequeña.

Tiene un precio de 500€, y lo mejor de todo es que el Bebop tiene muchas de las características de drones que cuestan el doble, incluyendo GPS y video streaming.

Así podemos tener todo lo mejor de los drones profesionales, en un aparato mucho más reducido, ideal para llevar a cualquier parte.

Que su ligero peso (apenas 400g) no te engañe, este es un drone repleto de detalles muy interesantes para todos los usuarios. Es un drone original en su diseño, con unas hélices muy pequeñas y de color rojo y negro.

Bajo el capó encontramos 4 motores sin escobillas, una batería de polímero de litio de 1200 mAh, una cámara HD de estabilización de 3 ejes, geolocalización GNSS (GPS y GLONASS) y muchos otros más sensores que trabajan juntos para darle una estabilidad increíble.

Su tiempo de vuelo se estima en unos 11 minutos y, como incorpora dos baterías, puede alcanzar los 22 minutos de vuelo en total. Antes de su primer uso hay que cargarlo completamente ya que viene totalmente descargado. Este proceso dura 1 hora aproximadamente.

Y si profundizamos más veremos que Bebop tiene cerebro también, procesador Parrot P7 dual core CPU Cortex 9, GPU quad core y 8 Gb de memoria flash.

Todo esto y sin sobrepasar el medio kilo, es impresionante. Al parecer, las cosas grandes vienen en paquetes pequeños.

El drone se sincroniza a través de WiFi a tu smartphone o tableta, desde donde los vamos a controlar mediante la aplicación gratuita FreeFlight3 (disponible para iOS, Android y Windows Phone).

Un drone con calidad y durabilidad

Si hay una cosa que hemos aprendido con este drone, es que la calidad de los materiales y la durabilidad, no necesariamente van de la mano, me explico.

El Bebop de Parrot a primera vista no parece muy resistente, la mayoría de las piezas están fabricadas en plástico ABS con fibras de vidrio, y gran parte de la carcasa de la cámara está hecha de espuma de poliestireno. La batería se mantiene unida al drone sólo mediante una correa de velcro, todo esto da la sensación de que es un dispositivo frágil, pero nada más lejos de la realidad, este drone es sólido y muy robusto.

Este tipo de materiales son la mejor elección para este tipo de aparatos ya que le da una flexibilidad a la hora de aterrizar que evita que se rompa con ciertas maniobras.

La seguridad también está presente ya que tiene la capacidad de que las hélices salten por los aires si estas golpean un objeto. Está pensado para que tanto las hélices como el objeto no salgan perjudicados.

También se incluye una carcasa de protección muy fina que evita el contacto de las hélices con el objeto.

Manejo y vuelo.

Si estas buscando un drone de fácil manejo, este es el mejor. Quizás no es tan preciso en el vuelo como el DJI Phantom 2, pero los controles son intuitivos y rápidamente lo podrás en funcionamiento aunque no hayas volado nunca un drone.

Desde la aplicación podemos controlar y conocer en todo momento la velocidad, la altura máxima y el modo de pilotaje.

El despegue (takeoff) y el aterrizaje (landing) se realiza con un sólo botón y manejarlo es tan sencillo como inclinar nuestro smartphone o nuestra tableta hacia la dirección que elijamos.

Si optamos por no hacer nada, el drone se mantiene en el aire en una posición fija, sin moverse y sin caerse.

Durante el vuelo, el Bebop recoge la información del acelerómetro de 3 ejes, del giroscopio, del magnetómetro, de sus sensores de ultrasonido y presión, de la cámara y del sistema GNSS, que es utilizada para mantenerlo estable en el aire, incluso hasta cuando hay viento fuerte.

Además, también es capaz de realizar una serie de acrobacias en pleno vuelo en un solo click.

También tenemos la opción de que el drone vuelva hasta su posición inicial pulsando Return Home.

La cámara, un punto a su favor

Es una de sus características más interesantes y una mejora importante respecto a otros drones de Parrot.

Tiene una cámara fija de 14 megapíxeles con un objetivo “fisheye” (con un ángulo de visión de 180 grados) situada justo en el medio superior del Bebop. Esta ubicación protege a la cámara frente a aparatosos aterrizajes.

Pero lo más impresionante de todo es que mantiene constante el ángulo de toma de imagen independientemente de la inclinación del drone. El vídeo es de calidad Full-HD 1080p, dándonos unas imágenes nítidas de una calidad extraordinaria.

Su gran campo de visión sumado a su rápido procesador permiten que el drone haga imágenes y vídeos estables, sin distorsión (eliminando el efecto ojo de pez) y que los envíe directamente a nuestro dispositivo de control en el momento.

Accesorios del Bebop

Realmente el Bebop no dispone de muchos accesorios en su haber. Únicamente podríamos utilizar el SkyController de Parrot, una emisora para controlar el drone por medio de joysticks que además nos permiten alojar una tablet o un smartphone para ver el vídeo en tiempo real. De esta manera es mucho más cómodo su manejo y el de su cámara, y amplia el alcance hasta 2 Km. gracias a su antena de larga distancia.

La aplicación FreeFlight3 y el SkyController son compatibles con las gafas SkyController FPV.

También hay baterías, hélices y piezas de repuesto del drone que se pueden comprar aparte.

Después de haber volado el Bebop durante un tiempo podemos decir que tiene una experiencia de vuelo muy agradable. Quizás no tenga la precisión y alcance de los drones más caros, pero esto lo suple con su facilidad de funcionamiento y su durabilidad.

2. The Hubsan X4 H107L

Se puede decir que el drone Hubsan X4 es una especie de milagro de la ingeniería, siendo uno de los cuadricópteros más pequeños del mercado (con sólo 65 x 65 mm) y sin embargo equipado con unas características tan avanzadas.

Realmente este minidrone no es adecuado para principiantes, más bien es para usuarios experimentados que han manejado otros drones. ¿Por qué motivo? Porque un consumidor sin experiencia va a bloquear el Hubsan demasiadas veces antes de que se estrelle contra algo, siendo una mala experiencia de vuelo con un triste final. En resumen, puede ser la primera y última vez que pilotas un drone. En cambio, si ya eres un experto pilotando otros aparatos, y le coges el truco a éste, seguro que se convierte en tu favorito.

El drone se completa con un control remoto (sin pilas incluidas), un cable de carga USB, una batería de polímero de iones de litio de 240 mAh y un juego de hélices de repuesto.

Empezamos cargando la batería con el cargador USB, el proceso tardará una media hora (muy poco comparado con otros drones), y a continuación la insertamos en el Hubsan X4 correctamente conectando los terminales de la batería con el control remoto apagado.

Veremos que las luces azules empiezan a parpadear alternativamente, eso significa que todavía no hay conexión con el control remoto. Procederemos a encender el control remoto y las luces dejarán de parpadear.

Ya sólo queda sincronizar el minidrone con el control remoto, un procedimiento muy sencillo. Basta con mover el joystick de elevación (el izquierdo) a la derecha, y sin soltarlo, mover varias veces el joystick de dirección (el derecho) de derecha a izquierda hasta que veamos que las luces vuelven a parpadear y se quedan fijas otra vez. Nuestro drone ya está preparado para un vuelo.

Desde el primer despegue nos damos cuenta de que es un dispositivo muy ágil, que asciende rápidamente sin ninguna dificultad hasta que alcanza los 30 metros.

Podremos disfrutar de un tiempo de vuelo de unos 6 minutos, muy poco tiempo por lo que sería una buena idea comprar al menos 2 baterías extra aparte, para conseguir más tiempo de vuelo y que la experiencia sea más duradera.

El control remoto 2.4 GHz de 4 canales tiene dos modos de vuelo: un modo normal que viene predeterminado y el modo experto. El modo normal es más fácil de manejar ya que no va a dejar llegar al 100% de sus posibilidades al control remoto y por lo tanto restringe ciertas acrobacias que con el modo experto si podremos realizar.

Cuenta con un sistema de control de estabilidad con giroscopio de 6 ejes en contraposición a los 3 o 4 ejes de la mayoría de los drones del mismo precio, esto le permite ser mucho más estable en el aire que los demás, incluso con un poco de viento.

Por supuesto, con el Hubsan X4 podremos hacer piruetas y acrobacias. Tiene 4 modos de hacerlas: por la izquierda y la derecha, hacia delante y hacia atrás, pero recordemos que sólo son posibles en el modo experto.

El Hubsan X4 nos ofrece un diseño aerodinámico, un vuelo de máxima precisión y un precio muy bajo.

El modelo X4 H107L no incorpora cámara, pero hay un modelo superior, el X4 H107C que sí que viene con una integrada de 2 Megapíxel. Su precio es un poco más caro, pero por unos 56€ nuestro drone será completo y podremos hacer fotos y vídeos, que nunca está de más.

No estamos frente a un drone de alta gama, pero puede volar como tal. Su mejor baza es su precio, por poco más de 40€ tendrás el mejor drone en este rango de precios.

Se puede completar con un juego de hélices adicionales y un protector para las hélices por apenas 9€, que nunca va a estar de más protegerle y tener piezas de recambio.

3. X11C Air-Cam de SYMA

SYMA es una marca reconocida por hacer dispositivos radiocontrol de calidad, y ya desde hace varios años se ha establecido como uno de los líderes en vehículos voladores no tripulados.

Entre uno de sus famosos drones está el mini cuadricóptero X11C Air-Cam, que cabe dentro de la palma de la mano con sus reducidas medidas 15 x15x 4 cm.

Es un drone ligero pero duro. Su carcasa es de plástico resistente que soporta los golpes estoicamente, incluso los producidos desde una altura considerable. Las cubiertas del motor están fabricadas en plástico semitransparente, pudiéndose ver a través los diminutos motores.

Viene con 3 opciones de color a elegir al comprar el drone: rojo, negro y blanco.

Junto con el minidrone, vamos a encontrar un mando para controlarlo, un cargados USB, una batería, una tarjeta micro SD de 4GB, un lector de tarjetas micro SD, un protector y unas hélices de repuesto.

No tiene botón de encendido y apagado, cosa que no nos ha gustado, aunque parece que es algo normal en este tipo de drones pequeños. Su batería es de litio de 3.7V y 200mAh. El tiempo de carga parece estar alrededor de los 50 a 60 minutos, a veces incluso se ha reducido a los 35 minutos.

Los 200mAh (sin utilizar la cámara) nos dan un tiempo de vuelo de aproximadamente 8 minutos.

Recomendamos sin duda la compra de algunas baterías de repuesto para volar más tiempo seguido, pero es importante darle unos minutos de descanso entre vuelo y vuelo ya que se pueden calentar y quemar los motores.

El mando de 2.4G y 4 canales es muy ergonómico, no pesa, se adapta perfectamente a nuestra mano y tiene un aspecto muy semejante al de la Xbox. Es compatible con otros modelos de SYMA como el X11, X12 o el X5C.

No viene con pilas incluidas, de modo que tenemos que ponérselas nosotros. Tiene un alcance de 30 metros aproximadamente y no vamos a tener ninguna interferencia indeseada.

Las hélices son muy fáciles de reemplazar, incluso para los novatos. Además la caja contiene otras 4 hélices de repuesto que nos serán muy útiles en el caso de accidentes.

El SYMA X11C Air-Cam viene con una cámara integrada de alta definición de 2MP capaz de capturar imágenes y grabar vídeos. Las funciones de vídeo y fotografía las podemos activar con un solo botón mediante el control remoto.

Sinceramente, la calidad del vídeo no es muy buena, sobre todo si no hay mucha luz. Pero con buena luz la verdad es que no está del todo mal. Lo que es de agradecer es que incluya la tarjeta de memoria, sobre todo con el precio tan ajustado que tiene.

Si no queréis para nada la cámara, tenéis la opción de comprar el modelo X11 de SYMA que es idéntico pero sin cámara.

En principio, este drone es para volar en interiores, pero lo hemos sacado al exterior y lo hace también estupendamente, siempre y cuando sea sin viento, ya que al tener tan poco peso, cuesta bastante controlarlo. Con él vamos a poder hacer algún looping en el aire, giros y vuelos laterales sin ningún esfuerzo, pulsando sólo un botón.

Una cualidad a destacar es su estabilidad en pleno vuelo gracias a su sistema de control de vuelo con 6 ejes. Esto lo hace perfecto para los ya iniciados en este emocionante y divertido pasatiempo.

De todas formas, si llega un momento es el que se nos desestabiliza, con un simple botón del mando lo podemos poner otra vez en vereda. Podemos decir que, si no es el mejor minidrone que nos hemos encontrado, está por los primeros puestos.

Con un precio muy competente, este drone es un dispositivo muy completo que nos dará horas de diversión.

4. Jumping Sumo de Parrot.

Con lo populares que son últimamente los drones, podría parecer un paso hacia atrás para Parrot el lanzamiento de un vehiculo no volador que rueda por el suelo, pero después de pasar un tiempo con este minidrone, podemos decir que es un juguete que da bastante juego, es muy divertido y no se parece en nada a los coches teledirigidos.

El drone Jumping Sumo tiene un precio de 159€ y está incluido en la sección minidrones de Parrot junto al Rolling Spider. Por eso comparten una batería de polímero de litio de 550 mAh, recargable mediante un cable micro USB (incluido).

Su aspecto es muy original con toques futuristas y en la parte frontal hay dos luces Leds a modo de ojos, que cambian de color de verde a rojo.

Las ruedas son ajustables, se pueden separar para que vaya más rápido y tenga mayor estabilidad o encoger para que sea más ágil y quepa en los espacios estrechos. Parecen endebles, pero son muy resistentes ya que tienen que soportar todos los golpes y los saltos.

Está disponible en 3 colores: kaki, blanco y negro, y además se puede personalizar con las 3 pegatinas diferentes que contiene según el color elegido. Si todavía queremos más, podemos comprar el kit de customización para nuestro Jumping Sumo por sólo 14€.

Este drone tiene un tamaño bastante reducido (18,5 x 15 x 11 cm con las ruedas separadas), su peso no llega a los 200g y puede rodar a una velocidad máxima de 7 km/h y realizar saltos de hasta los 80 cm de altura.

Dotado con 2 sensores, giroscopio y acelerómetro, que permiten que mantenga el rumbo sin desviarse.

Y al igual que otras drones de Parrot, se controla a través de la aplicación móvil FreeFlight3, que está disponible para dispositivos iOS, Android y Windows Phone.

Pero a diferencia del Rolling Spider, se conecta a través de su propia red WIFi 2.4 o 5 GHz en lugar de Bluetooth, esto significa un mayor alcance llegando hasta los 50 metros en un terreno llano y despejado.

Su autonomía es razonable, unos 20 minutos de juego aprovechables al máximo. En cambio la recarga de la batería tardará 90 minutos que se nos pueden hacer muy largos, a esto se le suma el hecho de que la recarga sólo se puede hacer con el drone parado, por eso es recomendable adquirir más de una batería a ser posible.

El arma secreta del Jumping Sumo es su sistema de resorte situado en la parte trasera. Esto le permitirá saltar hacia delante o hacia arriba (hasta 80 cm), esquivar cualquier obstáculo que se ponga en su camino e incluso empujar un objeto. Si aterriza del revés, tenemos un botón para colocarlo en la dirección correcta.

También hay una serie de trucos que el Jumping Sumo puede realizar, tales como giros rápidos, slalom, curvas a 90 y 180º en menos de 1 segundo, etc.

Mediante la aplicación podremos controlar en todo momento la velocidad, la dirección (con el botón izquierdo) y los saltos y las acrobacias preprogramadas (con el botón derecho).

No es que sea difícil de conducir, pero si que nos llevará un poco de tiempo acostumbrarnos a este tipo de control sin joysticks.
Tenemos 3 modos de controlar a nuestro minidrone: con el modo Jumper salta (hacia arriba o hacia delante); con el modo Kicker puede apartar los objetos que tiene delante; y con el modo Auto-Balance hará acrobacias y equilibrios.

Un detalle que nos ha gustado mucho es que emite sonidos dependiendo de cómo lo dirijas. Los sonidos los puedes personalizar y hay varios disponibles. Así parece más una mascota que un drone.

Se puede pensar que este pequeño drone no volador es simplemente un vehículo teledirigido sofisticado, y probablemente sería una afirmación correcta de no ser por su cámara frontal de gran angular que trasmite todo lo que ve a la pantalla de nuestro dispositivo de mando.

La calidad del vídeo no es nada del otro mundo y su resolución es de 640 x 480 px y 15 fps.

La pena es que no tiene almacenamiento propio, lo que significa que para grabar cualquier vídeo o sacar fotos es necesario que introduzcamos una memoria externa micro USB.

Lo más destacado del Jumping Sumo es que se puede programar una ruta a seguir, con piruetas incluidas, desde la aplicación. Lo que sí está claro es que este drone es pura diversión. Tanto para exteriores como dentro de casa podremos pasar un rato muy entretenido grabando lugares inaccesibles o simplemente saltando y haciendo piruetas.