Qué drone comprar

p>Los drones no son ninguna novedad, aunque no lo parezca llevan usándose ya desde la segunda guerra mundial. Pero lo que si está claro es que los vehículos no tripulados de ahora son mucho más sofisticados que los antiguos globos con bombas que utilizaban los soldados para entrenar a los operarios de los cañones antiaéreos.

Con los avances tecnológicos los humanos somos capaces de crear temibles drones militares para el combate, y al mismo tiempo, utilizar la misma tecnología para fines lúdicos, para entretenernos y pasar un buen rato.

El aumento de su demanda junto con la bajada de su precio ha hecho que los drones se conviertan en un espectáculo cada vez más común en el cielo. ¿Eres de los que aún no tiene uno?

Nuestra selección: los mejores drones:

Todavía estás a tiempo de unirte a la revolución de los drones, pero, ¿por donde empezar? ¿Qué done es el adecuado para mí?

No te preocupes, tanto si eres un principiante con un presupuesto ajustado, o un experto con la cartera llena, hay un drone para ti.
Estás son las mejores opciones del mercado actualmente:

El mejor drone para inexpertos:

Nuestra elección: Mini Drone Rolling Spider de Parrot
Precio: 95€

Es lo suficientemente compacto para caber dentro de la palma de la mano y tiene 65g de peso. Pero que no te engañe su tamaño, este drone es mucho más de lo que parece.

En la línea de otros drones de la marca, el montaje del Rolling Spider es un proceso bastante simple. Dos ruedas gigantes a los lados unidas por un eje y acopladas al cuerpo del drone mediante un sistema de click en la parte superior.

Estas ruedas son extraíbles, pero sirven para varios fines: proteger las hélices de chocar contra las paredes, esquinas o partes del cuerpo que inevitablemente se interpondrán en su camino, amortiguar los golpes contra el suelo y hacer posible que el drone desplace por suelos, techos y paredes, así que no solo puede volar, también puede rodar.

La carga del Mini Drone Rolling Spider a través de su cable Micro USB será algo que te acostumbrarás a hacer ya que su batería tiene una duración de sólo 8 minutos (o de 6 minutos si tiene las ruedas puestas), que puede fluctuar dependiendo de la frecuencia con la que se golpee con obstáculos y comience de nuevo. Cuando el proceso de carga se haya completado (90 minutos), veremos que los indicadores Leds rojos se tornan en verde, lo cual indica que está listo para el despegue.

El Rolling Spider se puede pilotar a través de una aplicación gratuita para smartphones (FreeFlight 3, disponible tanto en iOs, Android como en Windows Phone) que hace que volar sea mucho más sencillo y accesible, tanto es así que incluso se pueden realizar vuelos en interiores. La conexión entre dispositivos es automática si tienes el Bluetooth activado.

Con grandes botones en la pantalla y 3 modos de control, manejar el drone a través del smartphone es una tarea muy sencilla, como si tuviésemos un mando a distancia. A partir de aquí podemos realizar vueltas en el aire y giros de 90º y 180º.

Ajustes, tales como la velocidad y la altitud máxima, se pueden configurar en la aplicación FreeFlight 3. Esta es una característica muy útil, ya que cuando se vuela en el interior se puede establecer un techo virtual para evitar posibles choques contra el de verdad. Sin estas restricciones, el Mini Drone Rolling Spider tiene un alcance de 20 m y una velocidad máxima de 18 km/h.

No solamente despega desde una base, también lo puede hacer en caída libre ya que sus motores arrancan cuando lo sueltas.

Este vehículo no tripulado también tiene una cámara incorporada de 0.3 megapíxeles para tomar imágenes fijas que, aunque no sea tan buena como la del AR Drone 2.0, será suficiente para capturar las miradas sorprendidas de los que está cerca.

Está disponible en 3 colores: rojo, azul y blanco, y viene con un lote de pegatinas para poder personalizarlo.

Podemos comprar adicionalmente más baterías por 14€ para que nada interrumpa tu vuelo, así como un juego de hélices de recambio por 8€. Por su gran estabilidad y su sencillo manejo es perfecto para una primera toma de contacto con el mundo drone, pero si lo que quieres son fotografías y videos de más calidad, entonces tendrás que adquirir otro dispositivo más sofisticado.

El drone más barato:

Nuestra elección: Cheerson CX-10 de Pixnor
Precio: 24€

Han sido muchos los modelos que han tratado de dominar el mercado de los mini drones, pero ninguno ha sido tan exitoso como este fabuloso drone. Y su éxito radica en la combinación de horas de diversión para toda la familia a un precio muy reducido, accesible a todo el público.

Pero cuidado, no te dejes engañar por su pequeño tamaño y su bajo precio, este dispositivo esta repleto de sorpresas.

Lo primero que llama la atención del mini drone cuando lo coges son sus dimensiones: 4 x 4 x 2,2 centímetros y 29 gramos que lo hacen ideal para volarlo en interiores, aunque también lo podemos hacer en exteriores cuando no hay viento.

Su transmisor nos dejará volarlo a una altura máxima de 20 metros, una altura bastante adecuada.

Gracias a su sistema de 6 ejes que le proporciona estabilidad puede realizar acrobacias intrincadas que sorprenderán a los espectadores.

Se controla muy fácilmente a través de un transmisor a pilas de 2.4GHz que viene incluido (las pilas no están incluidas), con 4 canales.

Lo primero que hay que hacer antes de nada es sincronizar el transmisor con el mini drone. Es un paso imprescindible pero muy fácil, simplemente tenemos que encender el drone y el control (con la palanca de la izquierda siempre hacia abajo), inmediatamente después oiremos un pitido y se encenderán las luces del drone y la del control parpadeara, subimos la palanca izquierda hasta arriba (pitara), volvemos a bajar la palanca (volverá a pitar) y la luz del control se quedará fija. Entonces el Cheerson CX-10 estará listo para el despegue.

Viene equipado con 4 leds (2 verdes y 2 rojos) para indicarnos en todo momento la orientación que tiene que tener el drone y para poder distinguirlo mejor en pleno vuelo o por la noche.

Tendremos aproximadamente 5 minutos de vuelo con la batería completamente cargada, y le tomará unos 20 minutos en recargarla de nuevo. Si la batería comienza a agotarse, el Cheerson CX-10 nos avisa mediante sus luces leds que empezarán a parpadear, entonces es el momento de aterrizar y ponerla a cargar. La carga la realizaremos mediante el cable USB que incluye.

El drone tiene tres modos de vuelo, uno para principiantes (la luz del control estará de color verde), un modo intermedio (luz del control roja y dos pitidos) y un modo experto (luz roja y 3 pitidos). Los diferentes modos se establecen pulsando la palanca izquierda hacia dentro, y la diferencia entre los tres modos está en la rapidez de los movimientos del drone, siendo el principiante más lento y el experto más rápido.

Es de destacar que pese a tu pequeño tamaño puede realizar volteretas en el aire con apretar solo un botón, además de poder volar hacia los lados y arriba y abajo.

Hay que tener en cuenta que es un drone que no incorpora cámara, por lo que no podremos grabar ni hacer fotos.

El Cheerson CX-10 lo podemos encontrar en varios colores a elegir: rojo, azul, verde y violeta. Viene con 4 hélices de repuesto y se puede adquirir aparte un protector para las hélices, nos dará seguridad y protección.

Como hemos visto, es un drone fantástico para comenzar a pilotar ya que tiene un funcionamiento muy sencillo y nos dará la experiencia que necesitamos para hacerlo cada vez mejor. También es muy recomendado para los niños ya que por su tamaño es muy fácil de transportar y maniobrar.

Además, es lo suficientemente barato para que no nos duela tanto si por alguna razón se nos queda atascado en un árbol o lo perdemos.

El mejor drone para los más experimentados

Nuestra elección: AR Drone 2.0 Elite Edition de Parrot
Precio: 260€

El AR Drone 2.0 Elite Edition es el drone volador perfecto si lo que quieres es dar rienda suelta a tu nuevo hobbie.

Lo primero que podemos notar del drone es su tamaño. Sus medidas: 7,7 x 3,8 x 1,2 centímetros son prácticamente iguales a el modelo AR Drone 2.0 clásico.

Tiene también un diseño muy parecido, pero con un nuevo casco exterior con 3 carcasas de camuflaje distintas a elegir: Nieve, Selva y Arena.

En la caja podrás encontrar el drone con dos cámaras integradas: una cámara HD con servicio de grabación en vídeo y otra cámara vertical QVGA de 60 FPS que mide la velocidad de avance; una batería de 1000 mAh, un cargador y dos carcasas, una para uso en interiores (con protectores de espuma alrededor de las hélices) y otra para exteriores que deja las hélices expuestas.

Antes de empezar, hay que cargar completamente la batería para obtener 12 minutos de vuelo. En nuestra primera vez, es recomendable empezar con la carcasa para interiores, aunque estemos volando en exteriores, para minimizar cualquier daño al chocarnos, cosa que va a suceder.

La única cosa que no encontraras en la caja es un control remoto. Esto es porque el AR Drone 2.0 Elite Edition (al igual que los demás AR Drone 2.0), se controla a través de una aplicación gratuita, AR.FreeFlight 2.4, disponible para dispositivos iOS (iPhone y iPad) y Android, para smartphone, tablet, e incluso para la consola Nvidia Shield.

Nuestro dispositivo se conectará a la aplicación por WiFi, que deberá aparecer en nuestra lista de conexiones en el menú de configuración y ya podremos empezar a volar.

La aplicación AR.FreeFlight 2.4 es extremadamente fácil de usar. En la parte superior hay una serie de iconos que nos muestran el nivel de batería, la configuración, el nivel de red WiFi, el botón de emergencia (que para completamente las hélices), el indicador de grabación y un botón para hacer fotos.

Se puede calibrar el drone mediante la opción “ajuste horizontal” en la configuración.

Pulsa el botón “takeoff” y aparecerá la pantalla de vuelo en la que podremos ver la imagen en tiempo real que estaría viendo la cámara del drone.

A partir de ahí, en esa pantalla principal tendremos el mismo botón “takeoff” para que despegue y mantenga su posición de una manera automática hasta que le indiquemos que ascienda o descienda. Esto es posible gracias a sus 3 ejes ultrarrápidos con acelerómetro y magnetómetro.

A diferencia de los vehículos radio control, el AR Drone 2.0 Elite Edition es “inteligente”, es decir, que se encarga de corregir y mantener automáticamente una altura y una posición estable en el aire gracias a sus sensores de presión. Sin ellos, sería mucho más fácil estrellar nuestro drone y se estropearían más fácilmente.

Para desplazarlo hay que utilizar los botones derecho e izquierdo que aparecen el la pantalla. El botón derecho controla la altitud y rota el drone hacia la izquierda y hacia la derecha, el botón izquierdo sirve para mover el drone hacia los lados. Para aterrizar, solamente hay que pulsar el botón “Landing” y el drone descenderá y se posará suavemente.

En el momento en el que soltemos los botones, el drone se quedará quieto en su posición, esto lo hace muy sencillo de controlar incluso en espacios reducidos.

Aun así, Parrot ha creado el “Control Absoluto”, un modo de pilotaje exclusivo para principiantes en el que es, aun si cabe, mucho más sencilla la conducción. No importa la posición en la que este el drone, que siempre hará lo que le digamos teniendo en cuenta nuestra posición. Esto significa que si le indicamos que vaya a la derecha, va a dirigirse hacia nuestra derecha, aunque no sea la suya. Otra de las sorpresas que encontramos en este drone es el botón “Rescue”. Pulsando este botón, el aparato intentará soltarse de ramas, copas de árboles o cualquier tipo de problema en el que este atrapado.

Uno de los aspectos más interesantes del AR Drone 2.0 Elite Edition son sus cámaras.

La mayoría de los pequeños vehículos no tripulados suelen llevar una cámara de otro fabricante, como una GoPro, pero Parrot lo hace innecesario al equipar el AR Drone 2.0 Elite Edition con una cámara frontal de alta definición de 720 p y 30 FPS (imágenes por segundo) y otra cámara cenital de baja resolución para tomas a vista de pájaro.

Para grabar un vídeo en el AR Drone 2.0, solo tienes que presionar “Rec”. Los vídeos pueden ser iniciados o parados en cualquier momento durante el vuelo. También podemos cambiar de cámara de una a otra mientras se vuela.

Tenemos la opción de tomar fotos simplemente pulsando el botón con el icono de cámara en la pantalla de control. Todos los vídeos y fotos que tomemos se almacenan directamente en el smartphone o tablet, a menos que hayamos agregado un Pendrive al conector USB integrado en el drone. Puedes cargar tu vídeo en Youtube o compartir las imágenes en Picasa fácilmente.

Una de las características que más gusta de este drone es su movimiento looping. Solo tienes que seleccionar la opción “Flip” y configurar los ajustes para que gire hacia la derecha o hacia la izquierda.

Así mismo también podemos fijar el límite de altitud a la que queremos que vuele (hasta los 50 metros de alcance que tiene), la velocidad máxima vertical, la velocidad máxima de rotación y el ángulo máximo de inclinación.

Como podéis ver, somos nosotros los que tenemos el pleno control del dispositivo para configurarlo a nuestro gusto, y es por eso que un usuario experimentado es el más indicado para manejarlo ya que le va a sacar el máximo partido.

Hay disponible un accesorio, el GPS Flight Recorder por 85€, que nos permite hacer un vuelo completamente automático, podremos geolocalizarnos a través de Google Maps, seleccionar un punto al que queremos que vuele, e incluso hacer que regrese a su punto de despegue.

A pesar de que su nombre imponga, estamos ante un juguete muy divertido. Podemos quejarnos de los problemas de conectividad, de la duración de la batería o de que su aplicación nos resulta confusa, pero el hecho es que este drone es impresionante, fácil de usar y bastante fácil de volar.

El mejor drone de gama media

Nuestra elección: X5C Explorers de SYMA
Precio: 50€

SYMA es una de las mejores marcas fabricantes de drones del mundo, y su modelo estrella es el X5C Explorers. Este modelo es el más vendido en Amazon y viene con una cámara HD incorporada a pesar de su reducido precio. También podemos encontrar el modelo X5 Explorers que vendría sin cámara incorporada a un precio de 40€.

El aspecto más llamativo del SYMA X5C Explorers es su peso, es un cuadricoptero increíblemente ligero en comparación con otros de su mismo tamaño (31 x 31 x 8 cm). Su carcasa en plástico fino lo capacita para poder volar en interiores sin ningún problema, pero en exteriores hay que tener cuidado cuando haya viento.

En la caja encontramos un control remoto 2.4G (sin pilas) de 4 canales, una batería de 500mAh, 4 hélices de repuesto, 4 protectores, un cargador USB y un destornillador para montar la base del drone que viene desmontada.

En primer lugar, cargaremos completamente la batería del drone, que tarda aproximadamente 1 hora y media. Después tendremos un tiempo de vuelo que va de 5 a 8 minutos.

Comprobamos que el control se adapta perfectamente a la mano del usuario y tiene el detalle de poder manejar el dispositivo tanto con el joystick derecho como con el izquierdo utilizando el modo 1 o 2. Esto es bastante útil en el caso de que el usuario sea zurdo, así le será mucho más sencillo.

Una vez encendido el control y el drone, procederemos a calibrarlo. ¿Cómo? Muy fácilmente, subimos y bajamos el joystick izquierdo, entonces veremos que las luces que estaban intermitentes se paran, es el momento de despegar.

Con un alcance de 50 metros, podemos dejar que el SYMA X5C Explorers vuele alto y verlo claramente por sus luces intermitentes de colores, estas nos serán especialmente útiles de día ya que el drone es de color blanco y pasa desapercibido habitualmente.

El control remoto tiene una pantalla LCD en la parte inferior en la que se puede observar el estado de la batería y de la señal. Esta pantalla no tiene iluminación, y por lo tanto, no se ve nada con poca luz natural o de noche.

Tiene dos opciones de pilotaje, un nivel principiante (Low) más fácil y otro nivel avanzado más profesional, y podemos cambiar de uno a otro fácilmente en los botones situados en el lateral superior. En la pantalla nos indica en cual de los dos estamos mediante una L o una H.

Su sistema de 6 ejes le permite despegar al vuelo, le da agilidad y también le capacita para realizar loopings de 360º y acrobacias como la mayoría de cuadricopteros. Puede reaccionar sin dificultad a ráfagas de viento o a obstáculos en su camino.

Hay que tener en cuenta que los protectores de las hélices le restan estabilidad, por lo que en exteriores, si nos es posible, es mucho mejor volar sin ellos.

A pesar de que la marca afirma que el X5C Explorers está equipado con una cámara HD, encontramos que la afirmación es un poco exagerada. Sí, es cierto que la cámara es adecuada, tiene 200 píxeles y cumple su función, pero no es del todo acertado calificarla como de alta definición. Sin embargo, con un precio que ronda los 50€ no podemos esperar otra cosa mejor.

En su tarjeta de memoria de 2G se pueden guardar unas 800 imágenes o unos 30 minutos de vídeo aproximadamente. Cuando está configurado el modo vídeo, la cámara emitirá una luz roja. Al cambiarlo a modo foto, a luz será verde.

Se pueden adquirir por separado más baterías de repuesto a un precio de 6€, así como hélices, protectores y demás piezas del drone. Sin duda, es un drone con una excelente relación calidad precio, apto para cualquier tipo de usuario.

La cámara no es para tirar cohetes, pero es un extra que por 10€ más podemos tener.

Si estás buscando una forma sencilla y asequible de pasar un buen rato volando y grabando vídeos, el drone X5C Explorers es un gran cuadricóptero para comenzar.