El mejor robot limpiacristales

¡El futuro de la limpieza ya está aquí! Todos queremos ahorrarnos el trabajo de tener que limpiar regularmente todos los cristales de casa, y ahora, gracias a los robots limpiacristales automáticos, tener las ventanas limpias es más fácil que nunca.

Pero no sólo pueden limpiar las ventanas, estos robots actúan igual de bien en la mampara de la ducha, como en el espejo de la habitación.
Todos los cristales de cualquier tamaño y lugar estarán limpios, sin esfuerzo ni riesgos. ¿Todavía no tienes el tuyo?

¿Cuál es el mejor robot limpiacristales?

Para que no tengas que preocuparte de analizar y comparar modelos, te decimos cuáles son los mejores, analizando sus características una a una.

Nuestra elección: Ecovacs Winbot 850

Robot limpiacristales WinBot 850

Por su eficacia, su precio y sus buenas críticas, hemos elegido al Winbot 850 de Ecovacs cómo el mejor robot limpiacristales que puedes comprar actualmente.

Puede utilizarse en cualquier superficie de cristal de casa ya sea vertical u horizontal: puertas, ventanas, mesas, espejos, mamparas de ducha, techos, etc. También sobre superficies rugosas, esmeriladas o polarizadas.

Su forma es cuadrada para que pueda llegar bien a las esquinas, y su funcionamiento no puede ser más sencillo, pues sólo tiene un botón de encendido/apagado.

Junto con el robot tenemos incluidos varios accesorios que nos harán la limpieza más fácil: un mando a distancia para poder manejarlo, 3 paños de microfibra de recambio, una solución limpiadora, un alargador, un sistema de seguridad y un cargador.

¿Cómo limpia el robot Winbot 850?

Es primer paso es conectarlo a la toma de corriente. Estos robots limpiacristales no son inalámbricos, aunque si tienen una pequeña batería que funciona en casos de emergencia si se va la luz.

A continuación, hay que rociar los paños microfibra con la solución limpiadora, que va a ayudar a desprender la suciedad más incrustada.

Una vez que lo hemos adherido al cristal, pulsamos el botón de encendido y se quedará pegado como por arte de magia. Pero no, no es magia. Es el motor que crea una bomba de succión tan potente que permite al robot limpiar hasta en vertical.

No limpia por los dos lados al mismo tiempo, como hemos visto en otros modelos que se adhieren por imanes, y esto le da la ventaja de que puede limpiar por cristales de una sola cara, como en espejos.

Al igual que los robots aspiradores, antes de empezar la limpieza, detecta la forma de la superficie donde está y calcula cuál es la forma más eficaz de hacerlo. Esto ahorra un montón de tiempo de trabajo.

Al moverse, sus dos escobillas de goma actúan desprendiendo la suciedad seca y húmeda, a la vez que el secador va secando el cristal. De esta manera no deja rastros de pasadas ni ralla las superficies.

Generalmente utiliza dos patrones para limpiar: con movimiento en N para los cristales altos y verticales, y en Z para los cristales anchos y en horizontal.

Es tan inteligente que sabe cuando de acaba el cristal, incluso cuando no tiene marco ni tope. Esto es gracias a sus sensores, que hacen que se pare antes de que se salga.

Y también tiene en cuenta lo que le rodea, pues está recubierto de un material blando que evita que se rallen los marcos.

La seguridad en todos sus dispositivos es algo que Ecovacs se toma en serio. Por eso, antes de ponerlo a limpiar, tenemos que anclar el robot a un cordón de seguridad, sólo por si acaso. Este cordón tiene un alargador con el que puede llegar hasta los 4 metros. Y también hay un sistema de reserva de suministro eléctrico de 15 minutos por si se va la luz.

Cuando termina la limpieza, el Winbot 850 es tan amable de avisarnos con un pitido, y basta con que pulsemos un botón para despegarlo del cristal. Solo falta retirarle el paño y echarlo a la lavadora. No necesita ningún mantenimiento extra.

El mejor robot limpiacristales con la última tecnología

Si queremos la última tecnología para limpiar los cristales, indudablemente el robot Hobot 198 es la mejor opción.

Es el primer robot limpiacristales con conectividad, ya que cuenta con una aplicación para iOS y Android mediante la cual vamos a poder controlarlo desde nuestros smartphones. Y si no tenemos el móvil a mano, también podemos manejarlo mediante su mando a distancia.

Es muy polivalente, ya que limpia todo tipo de cristales y superficies acristaladas, incluso con relieve o rugosidad, así como suelos y paredes de baldosa, algo que el Winbot no podía hacer.

Su diseño es bastante diferente al Winbot 850, ya que en vez de ser cuadrado, es ovalado y bastante estrecho. Tiene dos ruedas de limpieza recubiertas por una funda de microfibra, que son las que hacen que se mueva.

La forma de limpiar también es diferente. Ya habíamos dicho que el Winbot limpia con dos escobillas de goma, además del paño microfibra, y luego seca el cristal; pero el Hobot utiliza únicamente una bomba centrífuga, ayudado de la funda de microfibra, para recoger toda la suciedad. Por lo demás, los dos modelos son muy parecidos.

El Hobot 198 no necesita imanes para adherirse a los cristales, en su lugar, utiliza un sistema de vacío que le permite permanecer en posición vertical sin caerse. La ventaja del motor de vacío sobre los imanes es que puede permanecer sobre cualquier superficie acristalada, independiente de su grosor.

La limpieza la realiza succionando la suciedad a medida que la microfibra la va despegando. Una rueda se queda fija mientras que la otra gira para limpiar la zona alrededor de ella, y viceversa, creando un patrón en zigzag muy parecido al modo de limpiar de los humanos. Usando esta técnica de movimiento el robot limpia la ventana entera en unos pocos minutos.

Aunque la bomba de succión puede despegar fácilmente la suciedad en seco, también se le puede añadir un producto de limpieza que utilicemos habitualmente para los cristales, y así dejarlos como la patena.

Como la bomba de succión requiere una gran cantidad de energía, este tipo de robots no tienen batería, sino que hay que conectarlos a la corriente eléctrica mediante un adaptador.

¿Y si se va la luz? No hay problema, ya que cuenta con un sistema de seguridad que le permite seguir limpiando durante 30 minutos más. Tiempo suficiente para que se restaure la electricidad o le rescatemos nosotros.

De todas maneras, no se va a caer, ya que el robot se sujeta con una cuerda de seguridad que evita que se golpee, que rompa algo o que de a alguien.

Y hay más seguridad, su sistema de detección de bordes evita que se salga de un cristal sin marco. También detecta obstáculos y bordes.

Y cuando acaba de limpiar, el robot nos avisa mediante un pitido de que ya podemos retirarlo. ¿Mantenimiento? Nada, las fundas de microfibra se pueden lavar en la lavadora cada vez que las utilizamos, pues tenemos de repuesto 12 fundas.

Otro robot limpiacristales muy recomendable

Siguiendo la misma línea, encontramos el Hobot 188, un modelo con las mismas características del Hobot 198, pero sin la conectividad. Es algo más barato, y el resultado es el mismo.

Un robot limpiacristales barato: WinRobot 5031

Otro producto muy similar al anterior es el WinRobot 5031 de Cecoclean. Tiene un diseño prácticamente idéntico al Hobot, sus características son muy parecidas, y lo mejor de todo es que cuesta la mitad.

Si el presupuesto no nos permite comprarnos cualquiera de los robots anteriores, el WinRobot 5031 puede ser una buena opción.

Sirve para la limpieza (en seco o húmeda) de cualquier superficie de cristal, tanto para los trabajos en vertical como en horizontal. No se le resiste ningún tipo de superficie: cristal, azulejo, mesas, suelos...

Tiene 3 programas de limpieza automáticos, incluyendo un modo de limpieza de mesas. ¿Y cómo limpia? Con un potente motor de succión que arranca toda la suciedad incrustada con ayuda de sus dos paños de microfibra.

Para que empiece a limpiar, sólo hay que conectarlo a la corriente, encenderlo, ponerlo en el cristal y pulsar el botón On. Se queda adherido al cristal por medio de succión, y recorre toda la superficie con movimientos en zigzag, a un paso de 4 min por m².

Puede reconocer los obstáculos y los marcos, y así limpiar toda la superficie correctamente. No hace falta que le apaguemos. Gracias a su AutoStop System, puede parar automáticamente cuando acabe de limpiar toda la superficie.

Mientras está en funcionamiento, el WinRobot 5031 tiene que estar conectado a la corriente eléctrica, pero cuenta con una batería interna de litio que le da una autonomía de 30 minutos por si se va la corriente. Y para que no se golpee y se rompa, se tiene que atar con una cuerda de seguridad.

Como accesorios, incluye 14 recambios de paños de microfibra que se pueden lavar y reutilizar, y un mando a distancia para que le podamos manejar mientras estamos cómodamente sentados en el sofá.

¿Qué es un robot limpiacristales?

Limpiar las ventanas es la tarea menos popular y más peligrosa de todas las de casa. Hay hogares que pueden estar varios años sin limpiar los cristales, en parte por pereza y en parte porque resulta peligroso limpiar ciertos sitios de una ventana cuando se está a varios pisos de altura.

De esta necesidad surgen los robots limpiacristales, unos dispositivos que prometen limpiar los cristales, los espejos, y cualquier superficie de cristal que tengamos en el interior o exterior, incluyendo las que son de difícil acceso.

Estos aparatos se adhieren al cristal mediante un vacío o succión, y van moviéndose de borde a borde por toda la superficie, eliminando la suciedad que encuentran.

Generalmente, todos los robots tienen las mismas funciones y características, aunque no todos tienen los mismos métodos de limpieza, ni llegan a todas las alturas.

La puesta en marcha no puede ser más sencilla. Basta con conectar el robot a un enchufe, encenderlo, colocarlo tocando el cristal y pulsar el botón On. El resto del trabajo lo hace el robot sólo, no hace falta que estemos vigilando.

El resultado, unos cristales limpios sin esfuerzo ni riesgo.

Funcionan realmente los robots limpiacristales?

Muchos pensamos que sobre el papel está bien, pero ¿realmente limpian tan bien los robots limpiacristales? ¿o luego dejan rayas, halos o incluso suciedad? Hay que verlo en funcionamiento para creérselo, pero os podemos decir que hacen un buen trabajo.

Es cierto que no todos los modelos limpian igual, y que los que tienen un mayor precio son más precisos que los más baratos, pero en general, limpian eficazmente.

También hay que tener en cuenta la suciedad del cristal y el producto de limpieza que le añadimos. Obviamente si hay suciedad acumulada de varios años, le llevará varias sesiones eliminarla. Y si nos pasamos con el limpiacristales, puede quedar un halo en la superficie, pero es cuestión de ir probando lo que mejor nos funciona a cada uno.