Cómo aplicar el serum correctamente

¿Quieres una piel perfecta? ¿Tienes la sensación de que los productos que usas no dan los resultados que esperabas? ¿Te preguntas por qué hay gente a la que sí parecen funcionarle los cosméticos?

La respuesta puede estar en el sérum, un “imprescindible” en la rutina del cuidado facial.

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Si quieres sacarle el máximo partido, sigue leyendo y descubrirás cómo aplicarlo correctamente.

Saber qué es el sérum y cómo actúa en tu tez, te ayudará a recordar cuándo y cómo usarlo.

Qué es el sérum

Es un tratamiento de belleza que se diferencia de otros, como las cremas hidratantes, por su alta concentración de principios activos y su capacidad para llevarlos a las capas más profundas de la piel.

Ambas características lo convierten en un tratamiento insustituible si quieres tener una tez perfecta.

El suero combina varios principios activos (hidratantes, depuradores, calmantes, unificadores, etc.), que se potencian entre sí, y que lo hacen perfecto para cuidar, reparar, tonificar, restaurar y, en definitiva, mejorar la dermis desde dentro, actuando donde no llega ningún otro producto.

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Puede tratar la deshidratación, las manchas, las arrugas, el acné, las irregularidades, el aspecto cansado y mate de la tez..., y conseguir resultados sorprendentes en muy poco tiempo.

Sus dos características principales y únicas -concentración y capacidad de penetración-, hacen que sea suficiente aplicar una pequeña dosis para lograr efectos inmediatos cuando lo usamos.

Aunque los efectos son inmediatos -con una sola aplicación los notarás-, el uso continuado es el que hará maravillas en tu piel.

Aquí tienes más información al respecto.

Y qué no es el sérum

Si quieres saber más sobre las diferencias entre estos dos cosméticos, no te pierdas nuestro artículo Diferencia entre sérum y crema.

Cómo aplicar el sérum

Si tienes tiempo y te gusta dedicarlo al cuidado de tu piel; si consideras que es una inversión, un momento de relax y disfrute; si aprovechas, cuando te aplicas el tratamiento facial, para darte un masaje, y hasta para hacer ejercicios de respiración y meditación, tenemos para ti un recorrido muy completo por el “cómo aplicar el serum”, que te dejará la tez perfecta, la mente relajada y el alma ligera.

1. LIMPIA

El primer paso imprescindible es la limpieza. Antes de aplicar el suero en tu rostro, este debe estar inmaculado. Así te aseguras de que penetra uniformemente en la tez.

Si tienes maquillaje o restos de maquillaje, retíralos.

Lava tu cara con agua tibia y un jabón o gel suave, y aclara muy bien con más agua tibia. Seca con pequeños toques, sin frotar.

2. EXFOLIA

Con movimientos cortos y precisos, concentrándote en zonas como la nariz y la barbilla, y pasando de puntillas por las zonas más sensibles, como las mejillas, para retirar las células muertas y limpiar los poros.

Si usas una exfoliante suave, puedes hacerlo a diario; si no, hazlo dos o tres veces por semana.

3. TONIFICA

El tónico es un paso que se obvia en muchas ocasiones. Sin embargo, ayuda a restablecer el pH de la tez, la hidrata y la prepara para que el producto haga mejor su trabajo.

Usa algodón para extenderlo, de dentro hacia afuera, por cada parte de tu rostro (frente, mejillas, nariz…), deslizándolo suavemente sobre la tez.

4. APLICA… LA DOSIS JUSTA

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Hay varias formas adecuadas de depositar el suero sobre la piel:

¡CUIDADO! Nunca excedas la dosis indicada. Ante la duda, sé prudente.

Tu sérum no va a funcionar mejor porque te apliques más cantidad de la recomendada, y puede incluso ser contraproducente: recuerda que los activos están muy concentrados, y un exceso de producto puede producir irritación o escozor.

Si se acumula en algunas zonas, o se solidifica después de aplicarlo, es señal de que te has pasado con la dosis. Corrígela la próxima vez.

5. EXTIÉNDELO

Con suaves movimientos circulares, de dentro hacia afuera. La mejor forma de hacerlo es con pequeños toques de las yemas de los dedos, o bien presionando suave y firmemente sobre la piel, con los dedos extendidos o con las palmas de las manos.

No estires o frotes la tez para que el producto penetre mejor. Insistimos: es un tratamiento concentrado, no hace falta “ayudar” ni “empujar”, solo “permitir”.

Presiona con las manos y/o las yemas sobre la piel, levanta y vuelve a presionar. Haz este movimiento por toda la superficie de tu rostro, de dentro hacia afuera, por el cuello y el escote, que necesitan el mismo cuidado. ¡No olvides la parte trasera del cuello!

Recuerda que penetra mejor si la tez está un poco húmeda. Notarás que absorbe el suero rápidamente, y que este no deja residuos grasos.

Los sérums, normalmente, ni siquiera tienen olor. Los perfumes no hacen buenas migas con un producto tan concentrado, y podrían llegar a causar irritación, en el mejor de los casos.

Si tienes alguna sensación extraña, como un ligero cosquilleo, no te preocupes: puede ser una señal de que los ingredientes activos están llegando a las capas más profundas y están actuando desde allí.

6. ESPERA

Deja que tu piel se seque y aplica la hidratante (entre tres y cinco minutos). Antes de la hidratante, como siempre, ponte el contorno de ojos.

Ahora, dale tiempo a la hidratante para llegar más profundamente. Espera hasta que el cutis lo haya absorbido por completo.

La hidratante impide que los beneficios del suero “escapen” de tu tez, a la vez que la protege de las agresiones externas, dando el toque final para conseguir un resultado espectacular.

Después de unos diez minutos, puedes maquillarte, sabiendo que tu piel está cuidada y protegida.

Si usas protector solar, póntelo después de la hidratante y antes del maquillaje: tiene efecto barrera, así que ha de estar entre el exterior y tu piel.

Si no tienes tiempo; si no te gusta dedicarle mucha atención a tu cuidado diario de belleza; si te aburre el ritual, aunque lo practiques porque sabes que tu piel lo agradece, te enumeramos los pasos básicos para lograr los mejores resultados.

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El mejor momento para aplicar el sérum

Incorpóralo a tu cuidado diario aplicando uno de día por la mañana y uno de noche antes de irte a dormir.

De usarlo solo una vez al día, que sea de noche, cuando la piel entra en modo “reparación natural”, con el drenaje de las toxinas, la recuperación del pH, y muchos otros procesos. Estos se verán potenciados por la aplicación del suero.

No uses nunca un producto de noche durante el día. Su mayor concentración los hace ideales para actuar mientras la tez descansa, pero poco adecuados para entrar en contacto con el sol, o en situaciones de más estrés para la piel, como el frío, el viento, etc.

Si nunca antes has utilizado suero, hazlo progresivamente, y empieza por las noches. Úsalo en noches alternas durante una o dos semanas; después, todas las noches, y, por fin, también durante el día.

Puedes encontrar los llamados tratamientos flash, que se utilizan puntualmente, o durante un tiempo limitado, para conseguir objetivos muy específicos.

No son sérums, y se diferencian de estos en que son aún más concentrados, se presentan en ampollas o cualquier otro formato monodosis, no se deben utilizar durante períodos prolongados y se degradan fácilmente en contacto con el aire, por su concentración de principios activos (de ahí su presentación, siempre, en monodosis).

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Qué tipo elegir

Debes elegir el producto que mejor se adapte a las necesidades específicas de tu cutis. No se elige por el tipo de piel, sino en función de los resultados que busques.

Hay para mejorar la tez, ya sea cansada, madura o muy seca; con vitamina C para corregir problemas como el acné o las manchas; para borrar arrugas, etc.

Dar con tu fórmula ideal, te ayudará a conseguir resultados óptimos.

Es importante que compres los que vayan en frascos oscuros o herméticos que lo protejan de la luz.

Encontrarás ayuda para elegir producto en Mejores sérums faciales y antiedad, pero ya os adelantamos que el de Nezeni Cosmetics es el que más nos gusta.

Otros sueros que hemos probado son: el de Nutreplus, el de Kiehl's con vitamina C, y el de Double de Clarins.

En resumen