Looks de Kim Kardashian

Kim Kardashian West es una de las mujeres más famosas del mundo, una especie de rey Midas que todo lo que toca lo convierte en oro.
Conocida por lucir curvas sin complejos, su influencia es innegable y, como es de esperar, su estilo es muy imitado y emulado.

Su estrecha relación con algunos de los nombres más importantes de la moda, como Olivier Rousteing de Balmain, Riccardo Tisci de Givenchy, Valentino Garavani y Alber Elbaz, entre otros, hace que su amplio vestidor esté lleno de creaciones de las maisons más importantes.

Desde que la viésemos por primera vez en la televisión, su estilo ha evolucionado notablemente. No siempre ha sido un referente de estilo, y eso es algo que podemos ver en sus outfits pasados.

Tanto sus look de pasarela, como de diario han cambiado, al igual que ha ocurrido con su peinado y su maquillaje. La Kim madre no es la misma que la Kim soltera y sin responsabilidades. Y todas sus experiencias, han influido en su estado de ánimo y su forma de vestir.

¿Cómo ha sido esta transformación a la sofisticación? ¿Y qué podemos aprender de su metamorfosis?

Definitivamente, menos es más

Antes:

Kim Kardashian, sus mejores looks

Ahora:

Kim Kardashian, un ejemplo de cómo gestionar redes sociales

Esto es especialmente cierto en los accesorios, en el maquillaje, y en el escote y la minifalda. En sus outfits anteriores vemos demasiados accesorios, un maquillaje muy marcado y unos escotes y unas minifaldas de vértigo.

Sin embargo, ahora luce un look menos recargado, con los accesorios justos, el maquillaje muy natural, y se ve cómo las minifaldas han dado paso a las faldas midi, y los escotes a los cuellos caja.

A veces, los colores más sutiles brillan más

Antes:

Ahora:

Colores neón súper llamativos han dado paso a una paleta más pálida y elegante. Beiges, blancos, negros, granates, etc, que exudan un glamour atemporal.

Se puede pensar que los colores chillones son sinónimo de juventud, mientras que los colores terrosos y apagados echan años encima, pero nada más lejos de la realidad.

Un dobladillo más bajo puede ser sexy

Antes:

Otro look de Kim Kardashian

Ahora:

Las minifaldas y los vestidos cortos pueden resultar demasiado obvios, e incluso pueden ser hasta ridículos si se lucen a la edad incorrecta.

Pero no por no enseñar carne te sentirás menos sexy. Una falda lápiz o midi, estilo de los años 50, es cualquier cosa menos recatada, rezuma atractivo sexual femenino.

Conoce tu mejor baza y explótala

Kim sabe que su punto fuerte es su trasero, y hace todo lo posible por acentuarlo. Lucir curvas es lo que mejor se le da, y por eso los vestidos ajustados siempre son un must en su armario.

Esto podemos aplicarlo nosotras también. Lograr encontrar nuestro punto fuerte y explotarlo o acentuarlo mediante la ropa será una de las bazas que utilicemos para sentirnos más guapas y más sexys.

Lograr una silueta más alta, incluso cuando eres bajita

Antes:

Ahora:

Otra de las cosas de la que Kim es consciente, es de su baja estatura. Con menos de 160 centímetros, resulta difícil lucir una silueta alta. Pero ella lo logra gracias a los tacones y a las prendas que estilizan la figura.

No es extraño verla con tacones vertiginosos, jeans de cintura alta, etc. cualquier cosa para crear la ilusión de una silueta más alargada.

Sus mejores looks

Los looks de Kim sin duda ofrecen elegancia y sex-appeal a partes iguales. Y por eso, hemos seleccionado sus mejores momentos de estilo hasta ahora.

Kim Kardashian

Sin duda, uno de los outfits más originales que hemos presenciado es este mono en total black con un escote de vértigo. Un maquillaje natural, y la cara despejada para darle todo el protagonismo al atuendo.

<

En una de sus últimas apariciones Kim se enfundó un alta costura de Givenchy por Riccardo Tisci. El vestido es toda una preciosidad, y resalta sus curvas sin ser vulgar.
El blanco es uno de los colores de cabecera de Kim, y este es todo un acierto.

Con un vestido color caqui y botas en beige, Kim estrenaba también corte de pelo.
Una ocasión casual en la que su estilo no se vio comprometido.

En la alfombra roja de la Opera de Roma con un vestido de Vivienne Westwood en color blanco, escote asimétrico y una abertura lateral para lucir pierna.
Sandalias con hipar plataforma en color doradas y el pelo recogido en una coleta.

Las trasparencias son un must del armario de Kim, y este vestido de Roberto Cavalli Couture para una en Londres, es una prueba de ello. Aunque es largo y no tiene escote, no deja mucho a la imaginación, aunque tampoco cae en lo vulgar.

Embarazadisima en una boda, con un vestido-capa negro de Valentino y un choker de diamantes. El minimalismo es lo que triunfa en este look.

Y por supuesto, no podía faltar su mejor look, el de su boda con Kanye West. Un vestido en el que confió en su amigo Riccardo Tisci para su creación.