Oculus Rift

Estas gafas de realidad virtual son el resultado de un proyecto de investigación de cinco años que se puso en marcha en Kickstarter, recaudó 2 millones de dólares, y luego fue comprado por una de las compañías de tecnología más poderosas del mundo, Facebook.

Cinco años después, muchas cosas han cambiado en el panorama de la realidad virtual, Oculus Rift lleva en el mercado dos años, y en este tiempo se ha convertido en una experiencia de RV asentada, pero no es la única.

Su principal rival, las gafas HTC Vive, y las PlayStation VR exclusivas de Sony, le proporcionan una sana competencia.

De las tres gafas, las Oculus se han enfocado en las primeras experiencias persona de realidad virtual en juegos. Y ahora que lleva unos pocos años de rodamiento, es hora de ver si merece la pena su inversión.

Características y plataforma

Antes de sumergirnos en las características de las Oculus Rift, tenemos que hablar de los dos aspectos más importantes a tener en cuenta, antes de decidirnos a comprar unas gafas de realidad virtual: el precio y los requisitos mínimos de la plataforma.

Las famosas gafas Oculus Rift

Si conoces algo de realidad virtual, es probable que ya sepas que las Oculus Rift requiere una conexión a un PC para tener suficiente energía para conducir dos imágenes a sus dos pantallas de 1080 x 1200 píxeles, una para cada ojo.

Además, tampoco puedes utilizar cualquier PC común y corriente, vas a necesitar un potente ordenador para disfrutar de todo lo que las Rift tienen que ofrecer. Oculus insiste en que los juegos deben ejecutarse a una velocidad constante de 90 fotogramas por segundo (fps) para que coincidan con la frecuencia de actualización de las pantallas.

Originalmente, los requisitos mínimos de Oculus eran un procesador Intel Core i5 4590 o equivalente, 8 GB de RAM y una tarjeta de vídeo NVIDIA GTX 970 o AMD Radeon 290.

Una buena parte de los gamers hardcore puede que ya dispongan de estos componentes, pero si eres un jugador ocasional, puede que estos requisitos sean la primera de dos costosas inversiones que tendrás que hacer por adelantado.

Cualquier equipo de juego con más de un año de antigüedad, probablemente necesite una actualización, y no puedes simplemente añadir otra tarjeta ya que las Rift no soportan sistemas SLI o Crossfire.

Sin embargo, recientemente, esta especificación mínima se ha reducido a un procesador Intel i3-6100, en lugar del Intel i5-4590, que es más caro, y las GPUs ahora pueden partir de la Nvidia GTX 960.

Este cambio tiene el propósito de reducir el coste del sistema necesario para jugar a juegos de realidad virtual a aproximadamente 499 dólares, según las estimaciones de Oculus; y es más, se está asociando con Cyberpower para llevar al público equipos prefabricados como esos.

En cuanto a las especificaciones de hardware de las gafas, las Oculus Rift son prácticamente idénticas a las del HTC Vive. Ambos tienen un ángulo de visión de 110 grados, dos pantallas OLED de 1200 x 1080 píxeles y una frecuencia de refresco de 90 Hz.

Cuando se combina con el hardware adecuado, las Oculus Rift son muy superiores a las PlayStation VR, y años luz por delante de Google Cardboard y Samsung Gear VR, que sólo dependen de la potencia del smartphone para contemplar el plano de la realidad virtual.

Entonces, ¿qué es exactamente lo que estás comprando?

¿Qué hacen las Oculus Rift?

Como otras gafas de realidad virtual, las Oculus RIft tienen la ardua tarea de sumergirte completamente en un videojuego produciendo dos imágenes simultáneamente.

Para ello, se conecta en la parte posterior del puerto HDMI de la tarjeta gráfica y utiliza una cámara para seguir el movimiento de la cabeza. Puedes sentarte o quedarte de pie mientras llevas las gafas puestas, lo que te resulte más cómodo.

Pero a diferencia del HTC Vive, no puedes utilizar el hardware para desplazarte (lo que comúnmente se denomina "realidad virtual a escala de habitación").

Diseño y accesorios

Oculus es consciente de que las primeras impresiones cuentan, y esto se refleja en el inteligente diseño de la caja de transporte. Además de las propias gafas, dentro de la caja de las Oculus Rift están los dos controladores Touch, dos sensores, una gamuza y un destornillador, encajados de forma segura.

Puede que no vayas a verte usando el hardware, pero no puede ser reprochado por su estética.

Cuando sostienes las gafas por primera vez, dan la sensación de que no pesan mucho; de hecho, tienen un tacto hueco, como si todo el peso se hubiera puesto en el chasis y no hubiera nada en su interior.

Sin embargo, póntelas y tus expectativas de ligera ingravidez desaparecerán.

Las gafas se acoplan a la cabeza gracias a unas cintas de plástico flexible que tienen algo de elasticidad, pero en general mantienen su forma. Las cintas se pueden ajustar con un cierre de velcro para cambiar la posición de las gafas sobre la cara.

Este cierre es imprescindible ya que las gafas se deben colocar correctamente sobre la cara, de lo contrario el enfoque será incorrecto. Esto sucederá si las gafas están un poco sueltas o no están centradas, creando un efecto borroso

Ni las gafas ni las cintas se hunden en nuestra cabeza o cara gracias a su recubrimiento de espuma densa, para lograr el ajuste perfecto. Pero después de un tiempo con las Oculus Rift puestas deja marca en la cara y el pelo.

Pero la vista es sólo uno de los sentidos que necesita transformarse para estar totalmente inmerso en la realidad virtual. El otro, como puedes adivinar, es el oído.

Para solucionar este problema, Oculus incluye un par de auriculares para los oídos que se colocan a ras, en el lateral de las gafas. Se pueden girar para asentarse en la parte superior de la oreja, o darse la vuelta hacia arriba cuando necesitas oír de nuevo.

Estos auriculares funcionan bien, ofrecen un sonido envolvente 3D y se pueden escuchar claramente todas las señales de audio del juego.

Sin embargo, al igual que el HTC Vive, el Oculus Rift te permite usar tus propios auriculares. Puedes conectar los auriculares a la toma de audio de tu ordenador o, si estás demasiado lejos de tu PC, directamente a la toma de 3,5 mm del mando de la Xbox One.

Sin embargo, Oculus también pone a nuestra disposición una tercera opción, sus propios auriculares Oculus. Unos auriculares internos que sustituyen a las almohadillas que se suministran con el sistema original, y prometen experiencias más envolventes y un mejor aislamiento del ruido, por un módico precio.

Otro de los accesorios de las gafas son los dos controladores Oculus Touch, la respuesta de Oculus a los controladores de las HTC, que permiten que las gafas igualen (si no superen), a los HTC Vive cuando se trata de juegos de inmersión.

Los Oculus Touch utilizan sensores para seguir y detectar los movimientos de los jugadores y son más fáciles de configurar que los del Vive, que requiere un poco de maña para empezar a trabajar.

Los controladores son muy ergonómicos, gracias al hecho de que utilizan una disposición más tradicional. Tienen un mango con dos gatillos incorporados, y un anillo de plástico que protege el puño para que no te golpees con algo mientras lo utilizas.

Cada Oculus Touch tiene un joystick junto a los botones A, B, Y, X divididos entre las manos izquierda y derecha. También tiene un menú y un botón "Oculus", que funcionan como los botones de navegación y "Start" en el pad de Xbox One; y es capaz de detectar si el pulgar está tocando la superficie o si está levantado. El gatillo principal del dedo índice puede hacer algo similar, capaz de saber si estás apuntando o apretando el gatillo antes de apretar el puño.

Los controladores también funciona con pilas AAA que, hasta ahora, han durado bastante tiempo de uso.

Los sensores del Oculus Touch ofrecen un espacio limitado, que significa que pueden seguir tus movimientos en un área de juego deseada. El único inconveniente, es que los controladores no funcionan muy bien cuando estás de espaldas a los sensores, lo que es un problema en los juegos en los que tienes que explorar o moverte mucho.

Para igualar la experiencia de "escala de habitación" del HTC Vive, que tiene tres sensores, tienes que pagar por un tercer sensor Oculus. Esto lo convierte en una de las opciones de RV más caras, y hace que la configuración también sea un poco más complicada. Para que funcione, tendrás que tirar un cable desde tu PC hasta un punto en la parte posterior de tu área de juego, lo cual no es lo ideal.

La última parte importante es la larga cadena de cables que conectan las gafas al PC. Sale por la parte trasera de las gafas y se curva por encima de la espalda o el hombro, para esconderse detrás de la silla.

Si estás sentado o de pie, los cables no se interpone en tu camino, pero si intentas sumergirte completamente en la realidad virtual, pues resultar incomodos.

Configuración y rendimiento

La configuración de las gafas Oculus Rift es muy sencilla, pero necesitarás una cantidad razonable de espacio para usar el dispositivo. Un espacio de 1,5 x 1,5 metros más o menos es suficiente.

Siempre y cuando su PC esté listo para funcionar, podrás empezar a trabajar en cuestión de minutos después de desembalar los componentes de la caja.

Una vez que hayas conectado las gafas al puerto HDMI de la GPU, los dos cables USB del auricular y los sensores a los puertos USB 3.0 del PC, y los controladores a un puerto USB 2.0 del PC, estarás listo para iniciar el breve y sencillo proceso de configuración, que sólo tarda unos 10 minutos.

Lo que encontrarás cuando termines es una biblioteca de alrededor de 100 títulos. He jugado a muchos de ellos, y aunque algunos son mejores que otros, no había ninguno que me pareciera una pérdida de tiempo o de dinero.

Sin embargo, el mejor lugar para comenzar tu experiencia con las Oculus Rift no es con un juego, sino con el Oculus DreamDeck, ocho demostraciones para que te vayas adentrando en el mundo de la realidad virtual.

Pero los juegos siempre han sido el foco principal de las Oculus Rift, y afortunadamente no decepcionan.
Durante más de dos semanas utilizando las gafas Rift me he sumergido en mundos impresionantes y he devorado todas las experiencias posibles de RV. He vivido en RV, y en general me ha encantado.

Este tipo de realidad virtual inmersiva no se parece a ninguna otra cosa que haya experimentado antes, y es imposible dar a una explicación de lo que sientes, con palabras o incluso vídeos. Es algo que necesita ser experimentado de primera mano.

Y si crees que sabes lo que puede hacer las Oculus Rift porque has probado Google Cardboard o incluso Gear VR, entonces te equivocas. Las Rift están a años luz de esas experiencias divertidas, pero predominantemente pasivas.

Por más inversiva que sea la experiencia con las Oculus Rift, en ciertos momentos tuve el deseo de que la tecnología fuese un poco más avanzada.

Empezando por su resolución combinada de 1080 x 1200, con la que no puedes evitar notar los píxeles cuando están estirados a sólo unos centímetros de tus ojos y magnificados por las lentes. Esto genera una falta de nitidez en los gráficos, un conjunto nebuloso que es particularmente notable durante las experiencias de juego más intensas.

El hecho de que todas las interacciones que puedes tener con las Rift se gestionen a través de Oculus Home, mediante el controlador, es algo limitado. En unas pocas horas deseé que hubiera otra manera de hacer las cosas.

Sin embargo, la tecnología está aún en pañales, y Oculus Home es un gran comienzo si lo comparas con Steam, que hacia aguas por todos lados cuando se lanzó por primera vez.

El mayor problema de las Oculus Rift y de la VR en general, son sus efectos secundarios, una sensación de mareo y desorientación, a pesar de los grandes pasos que Oculus ya ha dado para eliminarlos.

Esto no sucede con todos los juegos, ni a todas las personas. Mi experiencia con Project Cars produjo estos indeseables efectos secundarios. Con solo cinco minutos de correr alrededor de una pista, y tuve que parar, pues un sudor frío en la frente y una ola de náuseas me golpeaba el estómago.

Oculus Rift: mi conclusión

Las gafas de realidad virtual Oculus Rift son un atisbo de lo que se convertirá en una revolución tecnológica. Sí, puede que si no tienes el equipo adecuado, sea un producto bastante caro, pero serás uno de los primeros en invertir en el futuro de los juegos.

Oculus ofrece una gran experiencia si estás interesado principalmente en los juegos. Es más fácil de configurar y más ligero que las HTC Vive, lo que se presta a sesiones más largas. Las Vive ofrece experiencias más interesantes e interactivas, pero requiere más espacio para sacarle el máximo provecho.

Una vez que estés familiarizado con la RV, las Oculus pueden convertirse en una necesidad absoluta.

Sin duda, las gafas Oculus Rift es un triunfo para todos los responsables de la tecnología: no se trata sólo de un paso hacia el futuro, sino de un gran salto. No es perfecto, pero cumple con una gran fracción de su potencial final.

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