Philips Sonicare DiamondClean

El DiamondClean es el modelo superior de la gama Philips Sonicare, y eso se nota al primer vistazo. Combina la limpieza más completa y efectiva, con un diseño tan bonito que no querrás esconderlo.

Existen 5 modelos del Sonicare DiamondClean disponibles, y la única diferencia entre cada modelo es el color.

Esta amplia variedad de colores es sólo una de todas las características que el DiamondClean tiene para ofrecernos. Veamos las demás.

Diseño

Sorprende lo sencillo que es el diseño del cepillo eléctrico de Philips. Elegante y minimalista, pero realmente es el más bonito que he visto.

El mango entero está recubierto por un material antideslizante blanco, y aunque la superficie es lisa, es increíblemente fácil de agarrar, incluso con las manos mojadas.

Lo único que destaca del mango, es el botón de encendido/apagado, bien visible, desde el que se puede seleccionar el modo de limpieza.

En la base del mango hay una pieza lisa de acero. Mediante esta base se recarga el DiamondCare sin necesidad de tener que enchufarlo. Simplemente hay que colocar la base en el vaso, y la batería comenzará a cargarse como por arte de magia.

En la parte superior del mango se encuentra una franja metálica, sobre la que descansa el cabezal. Esta franja es diferente según el color escogido.

Un tirón es todo lo que se requiere para quitar el cabezal del cepillo, y para ponerlo simplemente hay que presionar hacia abajo. Bastante simple, y todo el proceso tarda menos de 5 segundos.     

Lo más sorprendente del mango del DiamondClean es su peso. Los cepillos de dientes eléctricos, en general, pesan al cogerlos, pero de alguna manera Philips ha sabido reducir el peso casi al mínimo.

Características y funciones

Aunque que el exterior del Sonicare DiamondClean puede parecer carente de características, su interior está lleno de sorpresas.

Tecnología sónica

A diferencia de los cepillos Oral-B, los Sonicare tienen un movimiento de vibración, apenas perceptible al ojo, pero con 31.000 movimientos por minuto.

Estas potentes vibraciones agitan de tal forma la pasta de dientes, que las convierten en pequeñas burbujas que se introducen entre los dientes y por la línea de las encías para eliminar la suciedad y la placa.

Modos de limpieza

El botón de encendido/apagado también se usa para desplazarse entre los 5 diferentes modos de limpieza. El nombre del modo se iluminará en el mango del cepillo para que en todo momento sepas en cuál te encuentras.

  1. Clean (limpieza): Es el modo estándar, para una limpieza completa con 31.000 movimientos por minuto. Tiene una duración de 2 minutos.
  2. White (blanqueamiento): Alterna vibraciones estándar y pulsos para eliminar las manchas superficiales. Dura 2.30 minutos.
  3. Polish (pulido): Un modo de mayor potencia diseñado para eliminar completamente la acumulación de la placa resistente en la parte frontal de los dientes. Tiene 1 minuto de duración.
  4. Gum Care (cuidado de las encías): 2 minutos de limpieza estándar, más 1 minuto de vibraciones más bajas que masajean suavemente las encías.
  5. Sensitive (sensible): Una limpieza suave pero eficaz para dientes o encías sensibles, de 2 minutos de duración.

Un pequeño problema que tiene el DiamondClean, es que si quieres poner un modo concreto sin saber su posición, y lo pones en funcionamiento antes de introducirlo en la boca, la pasta de dientes salpicará todo. Esto significa que ir de un modo a otro con el cepillo en la boca, puede ser un poco incómodo, sobre todo si no tienes espejo delante.

Por suerte, Philips ha pensado en todo, y el DiamondClean recuerda tu modo de limpieza preferido cada vez que te cepillas los dientes.

De los 5 modos, los más útiles son Clean (el modo estándar) y Sensitive (sensible), ya que en muchas ocasiones tenemos los dientes sensibles, y la limpieza normal resulta un poco dura.

Realmente, el modo Polish (pulido) es muy parecido al modo Clean, por lo que al final, se termina utilizando uno o como mucho dos modos.

Temporizador

El temporizador es una característica imprescindible en un cepillo de dientes eléctrico, pues nos avisa de cuando finaliza el tiempo que debemos destinar al cepillado.

Hay dos tipos de temporizadores en este cepillo, el Smartimer y el Quadpacer.

El Smartimer avisa de la finalización del modo, que sería al cabo de 2 minutos en la limpieza estándar. Y el Quadpacer es un temporizador que hace que el DiamondClean se detenga brevemente en intervalos de 30 segundos, para limpiar cada cuadrante de la boca.

Si divides la boca en 4 zonas (o cuadrantes), y pasas 30 segundos cepillando cada zona, pasaran los 2 minutos recomendados.

Al centrarte en una pequeña sección de la boca durante 30 segundos, la limpiarás más eficazmente antes de que pases a la siguiente.

Después de la duración de cada modo, el cepillo de dientes se apaga automáticamente. Si quieres continuar durante más tiempo, tienes que volver a encender el cepillo.

Inicio fácil

Si es la primera vez que utilizas un cepillo de dientes Sonicare, sentirás un cosquilleo ligeramente desagradable al cepillarte los dientes. Esta sensación pasa rápidamente a medida que los dientes y las encías se acostumbran a las vibraciones.

Para ayudar en esta transición, el DiamondClean cuenta con un modo de inicio fácil. Durante los primeros 14 cepillados, la potencia aumentará gradualmente hasta que alcance los 31.000 movimientos por minuto.

Así las encías se pueden acostumbrar lentamente a la sensación de usar un cepillo de dientes sónico. Sin esta función, probablemente muchos usuarios habrían dejado de lado el cepillo.

Si ya has utilizado esta tecnología, puedes deshabitar esta función como se indica en el manual de usuario.

Accesorios incluidos

La calidad del cepillo se nota también en los accesorios, más generosos de lo habitual.

Se incluyen dos cabezales DiamondClean, uno estándar y otro compacto.

El cabezal DiamondClean estándar tiene unas cerdas estrechas que ofrecen un control increíblemente preciso. En dientes, muelas o en áreas problemáticas donde la placa se acumula, el cabezal DiamondClean proporciona una asombrosa limpieza.

Las cerdas verdes del centro ayudan a pulir y eliminar la placa más incrustada del centro de los dientes. Las cerdas más largas de la parte superior e inferior del cepillo ayudan a eliminar la suciedad entre los dientes y a lo largo de las encías.

El cabezal compacto ha sido diseñado para las bocas más pequeñas. El diseño de las cerdas es igual que el estándar, pero más compacto para reducir el tamaño todo lo posible.

Además de estos dos cabezales, también se puede utilizar cualquiera de los otros 7 cabezales de la gama Sonicare: InterCare, ProResults Control Antiplaca, ProResults Gum Health, Sensitive, AdaptiveClean, SimplyClean, For Kids y TongueCare+.

Las cerdas azules son un indicador de que hay que cambiar el cabezal. Con el tiempo, las cerdas comenzarán a decolorarse, avisando de que es hora de reemplazar el cabezal del cepillo.

Sí, como en todos los cepillos de dientes, se recomienda reemplazar el cabezal del cepillo Sonicare una vez cada tres meses para poder disfrutar de la limpieza efectiva que las cerdas viejas no pueden proporcionar.

Ambos cabezales incluyen una tapa protectora para proteger las cerdas del polvo, los aerosoles o cualquier otra cosa que pueda estar flotando en el aire. Una manera simple y eficaz de mantener las cerdas del cepillo limpias e higiénicas.

El estuche de viaje que viene con el Philips Sonicare DiamondClean es el mejor que he visto en ningún otro cepillo. Su diseño es precioso, y además se limpia fácilmente con un trapo húmedo.

El estuche es sólido, con compartimentos para el mango y los dos cabezales, para proteger el cepillo de golpes o caídas.

Y lo mejor de todo, es que en un lateral hay un puerto USB desde el que se puede cargar el Sonicare DiamondClean mientras está guardado, perfecto para las vacaciones.

También se incluye el cable USB y el adaptador, para poder cargar el cepillo desde una toma de corriente, o simplemente conectarlo al ordenador. Debo mencionar que el cable USB es bastante corto, poco más de 25 centímetros de largo.

La única pega que le pongo al estuche, es que no tiene ningún agujero de ventilación, así que los cabezales deberán estar bien secos antes de guardarlos en el estuche de viaje por un período de tiempo prolongado.

Para poder cargar el cepillo, también se incluye un soporte de carga, con vaso incluido. El cable del soporte es mucho más generoso, 1,2 metros; y en la base tiene 5 puntos de goma para evitar que se mueva.

Hay dos maneras diferentes de utilizar este soporte: La primera es integrando la base de carga de metal en una base transparente. Esta opción es la mejor si el espacio en el lavabo es limitado.

La segunda forma es integrando la base de carga de metal en el vaso de cristal. Este vaso está diseñado para mantener el Sonicare en posición vertical, así como para almacenar cabezales extra.

De cualquier manera, el DiamondClean demuestra que un cepillo eléctrico puede tener un cargador bonito que merece la pena mostrar.

Batería y carga

Si estás acostumbrado a la batería de los cepillos Oral-B, te sorprenderá saber que el Philips Sonicare DiamondClean tiene una autonomía de 3 semanas, realizando un cepillado de 2 minutos, 2 veces al día. Sería aproximadamente 80 minutos de uso antes de tener que recargar.

Para cargar la batería del DiamondClean se puede utilizar el estuche de viaje con el cable USB, o la base de carga con la base de plástico o el vaso.

Los tres métodos de carga son igualmente efectivos. Yo personalmente prefiero el vaso de cristal, ya que pesa más y resulta más sólido.

Debido a que el cepillo DiamondClean se carga de forma inalámbrica, se empezará a cargar desde el momento en el que lo coloques en el soporte o en el vaso. Carga de la batería de iones de litio tarda hasta 24 horas.

Y lo mejor de todo, a diferencia de otros cepillos de dientes eléctricos, no pierde potencia cuando la batería se va agotando, gracias a su tecnología de iones de litio.

Utilización y resultados

Si vienes de usar un cepillo manual, quizás necesites adaptarte a esta nueva forma de cepillado. Su utilización es bastante sencilla, simplemente tienes que aplicar el dentífrico en el cabezal mojado, como de costumbre, y acercar las cerdas a los dientes en un ángulo de aproximadamente 45 grados, presionando suavemente.

Presiona el botón de encendido, y mueve el cepillo con suavidad hacia adelante y hacia atrás. El truco es dejar que el cepillo haga la mayor parte del trabajo.

Las rápidas vibraciones ayudarán a eliminar la placa, no sólo del centro de los dientes, sino también a lo largo de la línea de las encías, y entre los dientes.

Con la técnica apropiada, el Philips Sonicare DiamondClean deja una sensación de limpieza y frescor, que nunca había sentido con otros cepillos.

Conclusión

Philips ha puesto todo su empeño en crear un cepillo eléctrico con todas las características deseables, y esto se nota. No sólo tiene un diseño lujoso, también es sobresaliente en la limpieza y eliminación de la placa.

La variedad y calidad de los accesorios, junto con su larga autonomía, hacen que sea el mejor cepillo eléctrico que haya probado.

Para todos aquellos que quieren cepillarse con un toque de clase y distinción, o para los que simplemente quieren un cepillo de dientes eléctrico que tenga varias funciones para cubrir todas sus necesidades, se lo recomiendo.

Sólo tengo una pega, el precio. Por lo demás, es fantástico.