Mi rutina de limpieza facial diaria

Cremas, serums, tónicos, mascarillas, exfoliantes... hay una gran variedad de cosméticos para el cuidado de la piel. Pero en esa diversidad, es fácil perderse al querer encontrar un producto que funcione para tu tipo de piel.

A modo de guía, os voy a contar cuál es mi rutina de limpieza facial diaria que me funciona desde hace ya algún tiempo, y con la que me encuentro cómoda en mi piel.

Mi rutina de limpieza facial diaria

Pero antes de comprar cualquier limpiador, tónico o crema, es necesario conocer nuestro tipo de piel para saber cómo cuidarla. ¿Sabes cómo es tu piel?

Limpiador

Una vez que sepas cuál es tu tipo de piel, no se trata de coger cualquier jabón o limpiador que tengas en el baño para limpiarte la piel. Tampoco tienes que comprar productos costosos o sofisticados.

Simplemente tienes que encontrar producto de limpieza de la piel que te funciona a ti en concreto.

En mi caso, tengo la piel mixta, y utilizo un limpiador detox para pieles grasas a mixtas que no necesitan aclarado. Simplemente humedezco un disco de algodón, y lo paso por todo el rostro, cuello, escote y nuca; sin frotar.

Hay muchos tipos de limpiadores específicos para cada tipo de piel, por eso, si notas que tu piel se seca o se vuelve grasienta, prueba con un limpiador diferente.

Te recomiendo uno que no tenga alcohol o fragancia, pues estos ingredientes pueden resecar aún más tu piel. Si tienes que aclararte la piel, no utilices agua caliente, ya que elimina los aceites naturales del rostro más rápido.

Antes limpiaba mi piel demasiado, y al final solo conseguía secarla. Ahora la limpio por la mañana y por la noche, y es más que suficiente.

Es importante no irse a dormir sin retirar el maquillaje. Cuando estoy muy cansada o no me apetece nada lavarme la cara, utilizo toallitas desmaquillantes para eliminar la suciedad y el maquillaje del día.

Y si haces ejercicio o practicas algún deporte, es posible que quieras lavarte la cara después con un limpiador suave, ya que el sudor puede obstruir los poros y empeorar el acné.

Tónico

Como mi piel tiende a ser grasa, después del limpiador utilizo un tónico para eliminar el exceso de grasa y que mi rostro no brille tanto. Pero el tónico no es bueno para todo tipo de pieles, pues puede causar irritación en la piel.

Exfoliante

Una vez por semana, exfolio mi piel con un exfoliante suave para eliminar las células muertas de mi piel. Esto hará que la piel luzca más uniforme y suave. En el caso de las pieles sensibles, exfoliar puede causar irritación en la piel.

Hidratante

Aunque pienses que eres demasiado joven para necesitar una crema hidratante, o que tu piel es demasiado grasa, lo cierto es que todas las pieles necesitan humedad. Los hidratantes ayudan a evitar que la piel se seque, sin importar el tipo de piel que tengas.

Yo lo utilizo a diario, después del tónico, mientras mi piel todavía está húmeda después de lavarla, así ayudo a sellar la humedad. Como tengo la piel mixta, utilizo una hidratante ligera y libre de aceites, para que no bloqueen mis poros.

Protección solar

Todavía no estoy usando una crema antiarrugas. Pero voy cumpliendo años y sé que dentro de poco me tocará añadirla a mi rutina diaria. Precisamente para retrasar la aparición de arrugas es muy importante usar una buena protección solar, sobretodo en época de verano.

Aunque la crema hidratante tenga un factor de protector, siempre es buena idea aplicar un protector solar después de la hidratante.

El sol es el peor enemigo de nuestra piel, y puede dañarla en solo 15 minutos. Además de producir manchas, el sol propicia la formación de arrugas, y el cáncer de piel.

Yo utilizo un protector solar que funcione contra los rayos UVA y UVB con un SPF de al menos 30. Lo aplico todos los días, incluso si no hace sol y aunque haga frío. Los rayos del sol pueden reflejarse en el agua, la arena y la nieve.
Es importante aplicarlo cada dos horas, ya que se pierde el efecto protector rápidamente, aunque sea protección total.

Ácido glicólico

Por la noche, después de la limpieza y el tónico, suelo utilizar un producto con ácido glicólico, no todos los días, solo unas pocas veces a la semana. El ácido glicólico es un alfa-hidroxiácido (AHA), un exfoliante que ayuda a eliminar las células superficiales de la piel seca, para estimular una piel más brillante, uniforme y lisa.

Serums

Los serums tienen moléculas más pequeñas y pueden penetrar mejor en la piel que las cremas, por eso, de vez en cuando, utilizo diferentes serums según mi necesidad.

Cuando noto que mi piel está desvitalizada, utilizo un serum antioxidante altamente potente (con vitaminas E, A y C) durante el día para ayudar a prevenir la descomposición del colágeno.

Y si quiero restaurar la firmeza de mi piel y ayudar a reducir los poros, utilizo un serum que contenga retinol.

Crema contorno de ojos/antiojeras

A partir de los 25 años, es aconsejable utilizar una crema de contorno de ojos para evitar las bolsas y las ojeras. Yo utilizo una crema con péptidos, porque son buenos para aumentar la actividad del colágeno en esa zona tan delicada.